Hogares sanos y sostenibles (II)


Hace unos días os pregunté por Instagram cuál os apetecía que fuese el siguiente post y ganó por goleada el tema de conseguir un hogar sano y feliz ( os adelanto que el segundo ganador fue el de aceites esenciales así que pronto os traeré un post sobre ello).


Parece que la conciencia por nuestro entorno va cambiando, tanto el propio como el global y eso son más que buenas notícias. No sólo es que nos preocupe el entorno por el cambio climático, sino que empieza a haber una toma de consciencia sobre el espacio que habitamos y como nuestra relación con él nos llega a afectar.


Por ejemplo, ¿Sabíais que múltiples estudios han concluido que el aire de nuestros hogares puede contener varias veces más substancias contaminantes que el de la calle?


Compuestos orgánicos volátiles como el formaldehido, el benceno, el tolueno o el xileno,substancias como los clorofluorocarburos (los famosos CFC's), pfalatos presentes en fragancias sintéticas o micropartículas en suspensión, se encuentran presentes en mayores cantidades de las que imaginaríamos.


Los mismos materiales de construcción pueden llegar a crear casas o edificios enfermos ( ya hablaré de ello más adelante, pero creedme que en mi primera universidad nos avisaron que habían detectado esas substancias en la construcción del edificio y lo que pareció una broma al principio, lo acabamos notando en la salud) al usar materiales o bien de baja calidad o que utilicen pinturas, pegamentos, plásticos moquetas, fibras de vidrio, revestimientos, cañerías de plástico, etc que contienen estos tipos de compuestos orgánicos volátiles.


Quizás parece que de los químicos presentes en las construcciones no podemos escapar y que, hasta que no se empiecen a implementas nuevos métodos en las edificaciones, serán siempre un mal innevitable. Puede que por el momento, en gran medida sea así, pero hay otros químicos igual de dañinos que afectan a nuestro hogar y por ende a nosotros mismos - por no hablar del impacto medioambiental que generan- que están presentes en productos o prácticas que nosotros traemos a casa.

Desde productos de limpieza, insecticidas, ambientadores con fragancias sintéticas, disolventes, detergentes con fosfatos, tintas, sprays, pinturas, tóxicos presentes en alimentos y bebidas...Y parece que la lista nunca se acaba.



Sé que es un poco abrumador cuando vamos tomando

consciencia de la lista interminable de tóxicos que nos rodea y que acaba repercutiendo en una salud cada vez más comprometida por el ritmo de vida y los factores externos


Pero no seamos catastrofistas que hay formas de mejorar esto.


¿Cómo hacer los primeros pasos de una transición a una casa feliz?



1) Apuesta por materiales orgánicos:


Los grandes cambios pueden ser difíciles al principio, por eso una buena manera de empezar a tener un hogar más saludable y sostenible es pensar cómo y qué consumimos.


Detergentes, jabones y productos de limpieza e higiene personal pueden contener tóxicos y microplásticos muy perjudiciales.

Cambia a jabones biodegradables y sólidos - elimina también los envases de plástico-, emplea para la limpieza del hogar alternativas como el bicarbonato (elimina olores), el vinagre (antigrasa), una combinación de ambos (potente limpiador), utiliza aceite esencial de naranja como insecticida y ambientador o el zumo de limón para limpiar manchas rebeldes (siempre estad atentos de las contraindicaciones de los materiales sobre los que lo vais a usar).







En el dormitorio, un lugar en el que estamos mínimo 8 horas al día, es importante replantearnos las alternativas verdes de colchones BIO que no contengan fibras, ni retardantes del fuego ni espumas con tóxicos, ampliar el uso de ropa de cama de fibras naturales como el algodón orgánico o el lino e invertir en muebles de maderas y materiales naturales que contengan el mínimo de químicos como barnices o colas - el aglomerado y el contrachapado son el peor enemigo-.










2) Una cocina feliz es un cuerpo feliz


Evita las sartenes y demás que contengan teflón - normalmente son todas aquellas antiadherentes-, revisa las de acero inoxidable y su uso ya que, aunque se cree que son mejor que las anteriores, a altas temperaturas o en contacto con alimentos ácidos como el tomate, pueden desprender partículas de níquel y cromo.

Materiales alternativos más sanos son, por ejemplo, el barro, la cerámica, el titanio, el vidrio, el hierro colado con esmalte vitrificado y el vidrio vitrocerámico.




3) Reduce el uso de plásticos


Poco más que añadir.

Invierte en contenedores de cristal para el almacenamiento de comida, cambia el uso de botellas de plástico por otras de cristal o apuesta por contenedores de agua de vidrio que puedes colocar en la cocina o el lugar de trabajo a modo de fuente.

Reduce el uso de envases de uso común y vida corta como las bolsas de plástico y el papel de aluminio , por alternativas como las bolsas de bioplásticos (biodegradables), tote bags, cestas de la compra o bolsas para el pan de fibras naturales o las pajitas de vidrio, metal o bambú.




4) Aire más limpio


Ya he comentado que el aire de los hogares en ocasiones está más contaminado que el del exterior, por difícil que sea de creer, por eso, siempre que sea posible, es aconsejable ventilar la casa. Aprovecha las primeras horas, cuando todavía no se ha despertado del todo la ciudad para abrir las ventanas y airear las habitaciones y las camas.


Otra medida es reducir el consumo de velas perfumadas, limpiadores con aromas artificiales o los ambientadores, inciensos y sprays y ventilar bien después de su uso para limpiar el ambiente. Los filtros de aire son una buena inversión para el hogar pues ayudan a capturar partículas y depurar el aire. También existen tejidos y pinturas que tienen efecto bactericida y ayudan a mantener el aire del hogar más limpio.


También cambiar hábitos e incrementar el uso de aceites esenciales diluidos en agua - ¡benditos humidificadores!- como ambientador natural y convertirte en una plant mom. Efectivamente, las plantas, además de dar vida al hogar, ser preciosas y convertirse en una obsesión sin que te des cuenta, ayudan a depurar tóxicos y reducen alérgenos sin añadir toxinas o químicos. Echad un vistazo al POST que hice sobre las mejores plantas para mantener el aire limpio en nuestras casas, según estudios de la NASA.


Otro factor IMPORTANTÍSIMO a tener en cuenta es la limpieza períodica de esos filtro o los del aire acondicionado ya que sin un mantenimiento correcto son hacen el efecto contrario y se convierten en fuente de patógenos.


5)Agua más limpia


Queremos eliminar el uso de botellas de plástico, pero la alternativa de consumir el agua del grifo en muchos lugares no resulta para nada atractiva.


Aquí entran en juego los sistemas de filtrado de agua. Bien pueden ser físicos, que separan sedimentos y partículas sólidas, bien pueden ser oros sistemas como los de osmosis inversa que, mediante una membrana semipermeable, eliminan contaminantes como metales pesados y toxinas u otros más sofisticados que utilizan el calor y la luz para matar microorganismos.

Si el sabor sigue sin entusiasmarte, prueba con las aguas infusionadas o el agua con limón.






6)Respeta los ritmos circadianos


Otros factores contaminantes no tan obvios son la polución lumínica y sonora. No hablamos tan solo del espacio urbano que está plagado de ellos, sino que en nuestro propio hogar estamos rodeados sin muchas veces ser conscientes de ello.


Las luces azules que emiten las pantallas de móviles, ordenadores y otros aparatos son uno de los más claros ejemplos, ya que está más que demostrado que su uso frecuente modifica los ritmos circadianos produciendo problemas para dormir que pueden llegar a derivar, en los peores casos, riesgo de depresión o diabetes o problemas cardíacos.


Siempre que se pueda utilizar gafas con filtro de bloqueo blue light o incluso Apps que nos permiten crear ese filtro de protección directamente en las pantallas, utilizar luces con un espectro más cálido especialmente cuando se acerca la noche o crear un ambiente lumínico más tenue y cálido luces auxiliares o incluso una lámpara de sal.


Eliminar el ruido exterior puede ser más complicado pero podemos invertir en ventanas aislantes de doble cámara o a la hora de ir a dormir, utilizar máquinas de ruido blanco (o de naturaleza si eso nos va mejor) pueden ayudarnos a crear un ambiente más silencioso que nos ayude al descanso.









Imágenes vía Pinterest

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