Hablemos de: Aceites esenciales (I)

¿ Cómo estáis llevando la desescalada? Yo lo primero que he hecho tras setenta días dentro de casa ha sido ir a buscar el sol, el aire y la naturaleza. Qué afortunados somos sin saberlo.


Ya conté en el anterior post que había preguntado por redes sociales qué temas queríais en el blog y los aceites esenciales había generado bastante amor, así que aquí os traigo una introducción al este extenso, complejo y fascinante mundo botánico.



Yo los llevo usando unos dos años y esto al final se convierte en un poco adicción. Empiezas con un botecito para probar y acabas creando una rebotica personal con tus mezclas preferidas, los usas con mil propósitos y siempre llevas, como mínimo, uno encima - si viajo llevo unos en el bolso, si voy a trabajar, o he quedado con amigos, otros diferentes.


Vayamos al principio del asunto.


¿Qué son los aceites esenciales?


Son componentes extraídos de las plantas que capturan su esencia, sabor, olor y lo más importante de todo, sus propiedades, y que se consiguen a través de la destilación.



¿Cuáles son los beneficios del uso de aceites esenciales?


A pesar de no haber una sola respuesta a esta pregunta porque ya os he dicho que es un mundo extenso y complejo y que cada aceite es otro mundo en sí mismo, algunos de los beneficios globales que se les atribuyen son el balance hormonal, ayuda al sistema digestivo, reducen el estrés y la ansiedad, mejoran el funcionamiento del cerebro, elevan los niveles de energía o nos pueden ayudar a mejorar el aspecto de nuestra piel, con eczemas o con los dolores de cabeza.



¿Cómo los podemos usar?


Aquí viene el juego del alquimista. Los aceites esenciales se pueden introducir en una cantidad elevada de formas en nuestro día a día, eso si, siempre estando atentos a las indicaciones de las etiquetas porque no todos sirven de la misma manera ni se puede hacer el mismo uso. Por ejemplo, hay aceites que incluso pueden ser ingeridos en las cantidades recomendadas y otros que hay que cuidar hasta de no excedernos en su uso tópico porque puede ocasionar más problemas que beneficios. No perdamos de vista que a pesar de ser de procedencia natural, no dejan de ser compuestos químicos con los que hay que tener cuidado.


Otra advertencia a tener en cuenta y que creo es la más importante: El uso de aceites esenciales, per se, no pueden sustituir a la medicina. Si tienes una enfermedad o hay síntomas extraños, por favor, siempre ve primero al médico. Esto no es medicina alternativa curativa de grandes males, los aceites esenciales ayudan con algunos síntomas y pueden servir como refuerzo a algunas terapias, pero lo único que harán es ayudarnos a mantener un bienestar, nunca curar algo que requiera de medicamentos o tratamientos.


Vamos a clasificar su uso en tres grandes categorías:

  • Uso oral

  • Uso tópico

  • Inhalados


Siempre y cuando el aceite lo indique, se pueden consumir añadiéndolos a comida y bebida como por ejemplo la menta piperita

que es buena para la digestión y deja un aliento fresco o la naranja dulce que nos ayuda a relajarnos y nos levanta el ánimo.

Basta con unas pocas gotas -mejor empezar de menos a más, porque es muy fácil pasarse de la dosis recomendada- para gozar de todos sus efectos beneficiosos. Se pueden crear desde postres, bebidas refrescantes o incluso jarabes para la calmar la tos en épocas de resfriados.


Hay que entender que los aceites esenciales se encuentran en concentraciones muy altas, por lo que aplicarlos sobre la piel sin ningún tipo de diluyente, según el aceite, puede llegar a causar reacciones adversas, algunas de ellas de consecuencias bastante graves -no me cansaré de hacer esta advertencia, pero antes de usar cualquier aceite esencial, siempre, SIEMPRE, leed las etiquetas e investigad sobre sus contraindicaciones y sus riesgos (hay aceites que no se recomiendan para niños, o ancianos o personas con algún tipo de afección).


Diluir los aceites esenciales con un aceite portador como el de almendras, jojoba, karité, coco o incluso aceite de oliva para su uso tópico es imprescindible para evitar riesgos innecesarios. El ratio para emplearlo en las soluciones suele ser, por norma general, de un 1% a un 3% con lo que podríamos hacer la siguiente clasificación de manera aproximada:


  • Diluido al 1%: 15ml de aceite portador + 4 gotas de aceite esencial

30ml de aceite portador + 9 gotas de aceite esencial

  • Diluido al 2%: 15ml de aceite portador + 9 gotas de aceite esencial

30ml de aceite portador + 18 gotas de aceite esencial

  • Diluido al 3%: 15ml de aceite portador + 13 gotas de aceite esencial

30ml de aceite portador + 27 gotas de aceite esencial



Las mezclas diluidas al 1% se suelen usar en niños mayores de dos años, personas mayores o con la piel sensible. También se emplean en en estas cantidades cuando su uso va a ser por un período extenso de tiempo o se va a emplear para la cara, puesto que la piel del rostro es mucho más delicada que el resto del órgano.


Las mezclas al 2% en principio las pueden usar cualquier persona adulta y sana que la vaya a emplear con una cierta regularidad ya que para la mayoría de aceites esenciales es una disolución segura.


Los aceites esenciales diluidos al 3% se deberían utilizar tan sólo de manera puntual, como en casos de emergencias tales como para tratar los síntomas de una migraña o un dolor muscular o ciertas afecciones de la piel que requieran algo que las calmen de manera urgente.


La última gran forma en que podríamos clasificar su uso sería inhalándolos o más comúnmente conocido como aromaterapia - aquí cuando hablo de la última forma de clasificarlos, me refiero para "consumo" humano de manera directa, porque los aceites esenciales tienen muchos usos para el hogar, pero eso lo hablaremos en el siguiente post-.



El uso de aceites esenciales en difusores de aromas es quizás la mejor fórmula para iniciarte en este mundillo, porque también es la más segura si no sabes muy bien por dónde tirar.

Hay que tener también en cuenta que la esencia bioquímica del aceite, conocida como quimiotipio, puede variar según el biotopo, es decir, el entorno y los factores de este, donde se ha cultivado la planta, tales como el tipo de suelo, las lluvias, la altitud, el clima.... Así, los componentes aromáticos y sus propiedades pueden ser muy diferentes a pesar de provenir de la misma planta; por ejemplo, no es lo mismo el aceite esencial de lavandula hybrida, lavandula angustifolia o el de lavandula latifolia a pesar que a simple vista nos parezca que es todo proviniente de la misma planta.



¿Qué beneficios podemos conseguir con el uso de aceites esenciales inhalados?


El uso es amplio y dependerá del tipo de aceite que usemos o de las mezclas que creemos, pero van desde purificar el aire, ayudar con los síntomas de congestiones, tos o dificultades respiratorias producto de catarros, respriados, gripes o alergias, podemos hacer mezclas de aceites que le den un boost a nuestro sistema inmune o que nos levante el ánimo, alivie los estados de ansiedad o estrés o nos permita mejorar el foco de nuestra mente.


Podemos echar unas gotas a nuestro difusor de aromas o humidificador, crear mezclas con aceites portadores y aplicarlo en puntos calientes como el pulso de nuestras muñecas con un roll-on, crear nuestros propios sprays ambientadores para la casa o nuestras brumas de almohada o incluso, si nos queremos liar la manta a la cabeza, fabricar nuestras propias velas naturales con soja bio y añadir unas gotitas de nuestros aceites preferidos cuando la mezcla aún esté líquida.




Uno de mis aceites de cabecera es el de la lavanda y sus derivados, ya que tienen unas propiedades que lo hacen perfectos para múltiples usos y van muy bien para crear mezclas.

La lavanda es antibacterial, antibiotica - lo que puede ayudar a prevenir infecciones de algunos tipos de bacterias que atacan las pieles más sensibles y es beneficiosa para bastantes problemas relacionados con ellas; también ayuda con los síntomas de la ansiedad, el estrés o ayudarnos a dormir gracias a su fragancia calmante y es tan suave que se puede utilizar también en niños.




La naranja dulce es otro de los aceites a los que le rezo.

Tiene un aroma: MA-RA-VI-LLO-SO y ya con eso casi que debería bastar, pero además tiene propiedades anti depresivas, ayuda con el sistema inmune, purifica, refresca y perfuma el ambiente, levanta el ánimo, es un buen tónico digestivo y ayuda a dormir. Palabrita.

Mi blend favorito por las noches desde hace dos años siempre tiene lavanda y naranja dulce como base, igual que mi bruma de almohada, así que lo recomiendo de primerísima mano.



El eucalipto es otro de esos esenciales que tienen múltiples usos desde hacer mezclas que nos ayuden en las épocas de virus y demás afecciones respiratorias - es un descongestionante de 10- hasta aliviar los síntomas asmáticos, la sequedad nasal, los dolores articulares y musculares y aliviar tensiones o utilizarlo en el cuero cabelludo para combatir la caspa y la sequedad.

También es un buen antiséptico, sirve para las picaduras de insectos, las irritaciones cutáneas o como desinfectante del hogar.



Otros de los cítricos favoritos en esta casa:

Limón y Bergamota.

El limón es un potente bactericida, antimicrobial y tiene unas propiedades altísimas como desengrasante natural en el hogar - de ahí que sea ingrediente en multitud de productos de limpieza.

El aceite esencial de limón ayuda a defender también a nuestro cuerpo de patógenos dañinos y es beneficioso para el drenaje linfático, la sangre y el hígado que los estimula en la eliminación de desechos del propio cuerpo. También es beneficioso para la regeneración cutánea, el apoyo inmunológico y la retención de líquidos.

La bergamota por su parte es un buen repelente de insectos natural, nos ayuda con las digestiones, contiene propiedades revitalizantes y tranquilizantes, es beneficioso para el sistema inmune, se utiliza para aliviar tensiones, ansiedad y es bueno para el apoyo a la salud mental. También es un buen antiséptico, estimula la circulación sanguínea y aporta beneficios en el tratamiento de problemas cutáneos.


El aceite de romero es otro de esos esenciales de botiquín, aunque hay que prestar especial atención a su quimiotipo si lo necesitamos para algo en concreto. Es refrescante y energizante., estimula mente y cuerpo, es un relajante muscular que va muy bien para realizar masajes ya que también alivia dolores, ayuda con el crecimiento del pelo, la circulación sanguínea, alivia dolores menstruales y migrañas, combate los efectos de las sinusitis y las afecciones nerviosas o promueve la mejora de la memoria.



El aceite esencial de árbol de té es quizás uno de los más conocidos actualmente ya que su uso en dermocosmética se ha puesto de moda por sus propiedades actibacterianas, antisépticas y cicatrizantes que son ideales para afecciones de la piel como el acné o pequeñas heridas.

También se utiliza mucho en el cuidado y limpieza del hogar ya que es antiviral, antifúngico y posee una potente fórmula para combatir picaduras de insectos. Su uso se extiende a combatir los piojos, ayudar con la congestión nasal y la caspa cueros cabelludos muy secos o los hongos de los pies.




La rosas han sido muy preciadas desde la antigüedad por sus usos cosméticos ya que posee unas características muy apreciadas para el cuidado de la piel. Es antiinflamatoria por lo que también un buen uso para este aceite es para paliar los cólicos menstruales o los síntomas de la menopausia, tiene propiedades antioxidantes que nos protegen de los daños ocasionados por el sol además de ayudar con la regeneración cutánea. Ayuda a calmar los músculos doloridos, tiene efectos relajantes, se puede utilizar para neutralizar malos olores o como ambientador casero.

Si queremos tratar la piel con otra planta igual de calmante que la rosa, una buena alternativa es la camomila romana -o más conocida como la manzanilla- que, además, está indicada para su uso con niños y también es antiinflamatoria. Es muy útil para el alivio de molestias musculares, migrañas o dolores de cabeza, es relajante y ayuda con el insomnio, alivia síntomas de alergias, cólicos, su uso es muy extendido en problemas de piel tales como quemaduras solares, eczemas e irritaciones de todo tipo, accné, dermatitis o incluso heridas superficiales.


Y la lista podría seguir y seguir y crear veinte entradas eternas solo hablando de las propiedades de cada aceite esencial, de cada planta y sus derivados.

¿Necesitas un poco de vidilla, algo que te despierte y te refresque antes de ir a trabajar? La menta es para ti.

¿Mejor un momento relajante y que te ayude a centrarte? Vetiver

Salvia para rebajar los niveles de cortisol, Ylang Ylang para relajarse, la citronela como repelente de insectos y para limpiar el hogar...




En siguientes posts os hablaré denuevos aceites, usos en el hogar o algunas "recetas" de blends que sirvan un poco como el listado de emergencia para diferentes categorías.


¡Nos leemos!





































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