Hablemos de: Thanksgiving


En un mundo tan globalizado como el nuestro donde las culturas viven en una mezcla y cambio constante y donde los medios de entretenimiento y comunicación han (y siguen haciéndolo) formado un suculento campo de cultivo hacia un imaginario común alrededor del mundo, a todos nos son familiares fiestas de otros lugares como acción de gracias, el año nuevo chino o la celebración del midsommar sueco.

Todas fiestas extranjeras, todas con un origen a miles de kilómetros de distancias, pero todas increíblemente familiares para todos nosotros.

Aprovechando que hoy se celebra thanksgiving en otros muchos más lugares que Estados Unidos, me gustaría acercarme a esta fiesta con unos orígenes muy mundanos. Esto no viene de nuevo; todas las culturas antiguas han celebrado de una manera u otra los acontecimientos que se suceden en las estaciones del año, el florecer de la primavera, los frutos que trae el verano y, en los que nos centramos en esta festividad, la cosecha.

En el acción de gracias americano, el más conocido por películas y series míticas, se recuerda a un grupo de colonos del siglo XVII de Plymouth (Massachussetts) que celebraron junto a los indios de la tribu wampanoag, quienes les habían enseñado técnicas de cultivo y caza, la prospera cosecha que vino, acabando así con una época de hambruna y enfermedades terribles.

Sin embargo esta fiesta no es patrimonio exclusivo de los Estados Unidos y la celebración de una cosecha abundante se ha producido en territorios tan diversos como Canadá, algunos países de América latina o el norte de Europa.

En las grandes ciudades, sin embargo, pocos nos tenemos que preocupar de primera mano de cosechas prosperas o de comidas familiares que se celebran en la otra punta del mundo; pero aquí quiero romper una lanza a favor de apropiarnos un poquito de esta fiesta nosotros también.

Se trata de un día para dar las gracias, así en general, a la vida, a las cosas buenas que tenemos en nuestro días a día y que parece que de tan por seguro lo tenemos, quizás no lo valoramos lo suficiente. Esa cama caliente, ese plato de comida cada día en la mesa, ese abrazo de alguien querido, esas llamadas que nos alegran el día, ese no tener que huir del propio hogar por miedo a no ver otro día despuntar y lanzarse al furioso mar rezando por llegar a un mundo mejor.

Son muchas las cosas por las que dar las gracias, por las que reflexionar ni que sea durante un día al año si con eso conseguimos tener más empatía y ser un poquito mejor personas.

Así que ¡ SÍ ! Celebra acción de gracias con quien quiera o con quien puedas, comed algo cocinado con amor aunque sean unos macarrones sin mucha gracia y sentid esa gratitud que nos pone los pies de nuevo en el suelo.

Amaos mucho.

#lifestyle #fiesta #otoño #trendy

0 vistas

© 2017 Denuk. All rights reserved/Todos los derechos reservados